La solicitud: Encontré una agencia local de desarrollo empresarial portuguesa para empezar a contratar personal.
Nuestro trabajo: Realizar verificaciones cruzadas entre jurisdicciones y operaciones como LLC en EE. UU., impuestos internacionales, acuerdos de adquisición y participación accionaria, clasificación CAE, flujo bancario y de contratación; revisar con nuestro equipo legal.
Lo que encontramos: En esta etapa no era necesario un LDA. Añadiría costes, complejidad y retrasos.
Para algunos, tal vez resulte sorprendente: Habríamos ganado más dinero si nos hubiéramos constituido como sociedad. Decidimos no hacerlo.
Resultado: Olympus IQ adaptó la contratación a la estructura estadounidense, evitando gastos innecesarios y fricciones legales.
La diferencia: No se trata de papeleo, sino de colaboración. Pensamos como fundadores.
“PortuGer cuestionó nuestro plan y nos salvó de una constitución innecesaria. Podrían haber ganado más dinero aceptando la propuesta, pero en cambio, hicieron lo correcto para nuestro negocio.” - Eren Alakus, Fundador y CEO, Olympus IQ
